Cuando hablamos de vikingos lo hacemos, muchas veces, refiriéndonos a un colectivo y rara vez aludimos a ellos a través de alguna personalidad conocida de dicha civilización.

El constante interés por conocer más de cerca la cultura, ideas y costumbres de este pueblo nórdico provoca una mayor indagación y en ella se descubren vidas curiosas que merecen la pena reseñarse.

Como prueba de ello hoy te contamos retazos de la vida de Erik Thorvaldsson, más conocido como “Erik el rojo”, esperando despierten todavía más tu interés por este pueblo que va desgranando sus secretos poco a poco.

Erik "el rojo"

 

Erik Thorvaldsson nació en la región de Rogaland (Noruega) en el año 950 D.C.,  y murió a los 53 años.

Quedó en los escritos como un apreciado navegante y comerciante de su tiempo, y se le atribuye el haber establecido el primer asentamiento vikingo en Groenlandia.  El apodo de “el rojo” parece ser que provenía por poseer cabellos y barba pelirrojos.

En algunos escritos figura incluso como el descubridor de aquellas tierras, pero no hay más que consultar en otras fuentes, sin ir más lejos en algunos manuscritos y en las sagas de familia islandesas, para que se aprecie desmentida dicha teoría.

La vida de Erik el rojo estuvo marcada por el exilio familiar a causa de la acusación de asesinato hacia el padre de Erik,  Thorvald Asvaldsson, a Islandia.

Ya casado con su primera esposa, Thjohild, y siendo propietario de una granja con esclavos, al propio Erik le salpicaron diversas disputas por conflictos vecinales que derivaron en acusaciones de homicidio, por lo que sufrió el destierro por espacio de tres años, período de tiempo en el que precisamente se cuenta que se dedicó de lleno a la navegación y a explorar tierras desconocidas.

Su faceta de reputado comerciante llegó de uno de sus viajes.

En unas de sus expediciones se dice que llegó a una enorme isla por la que Thorvaldsson quedó fascinado. Se habla que comenzó sus indagaciones partiendo de la zona sur y que de ahí se desplazó hacia la costa más occidental de la isla.

Parece ser que encontró allí unas condiciones climáticas muy favorables,  por lo que lo consideró como un lugar idóneo para instalarse como comerciante. Por tal apreciación personal de zona próspera llamó a aquellas tierras “Tierra verde”, en  danés Grønland (Groenlandia).

Tres años de exilio dieron mucho juego a este noruego curioso, quien –al regresar a Islandia en el verano del año 958- invitó a otros colonos islandeses a formalizar un asentamiento permanente en Groenlandia.

Se cuenta que Erik Thorvaldsson contaba historias fantásticas de aquellas nuevas tierras y que logró convencer a un gran número de personas, sobre todo a aquellos colectivos más castigados por el hambre y con mayor ansia por mejorar sus condiciones de vida.

Llegado el verano se trasladó nuevamente a Groenlandia, esta vez acompañado de una mancomunidad islandesa,  y establecieron varios asentamientos. En uno de ellos, concretamente en el asentamiento oriental conocido como Eystribyggð, Thorvaldsson tuvo –como muchos de los colonos- su propia granja, esta llamada Brattahlíd, que en nórdico antiguo significa “ladera empinada de una roca”.  

Allí, Erik “el rojo” acumuló éxitos en el negocio de la navegación, empresa que le aportó pingües beneficios, consiguiendo para sí mismo el título de “Jefe principal”.

La prosperidad alcanzada por Thorvaldsson llegó a oídos de nuevos colonos, y la población aumentó considerablemente.

No obstante, fue una epidemia venida –precisamente- de una de esas expediciones la que menguó de forma evidente la nueva sociedad establecida y la que –parece ser- acabó con la vida de Erik “el rojo”.

A pesar de la desaparición de esta importante figura vikinga, consta que dejó cinco hijos, tres varones y una hembra de su primera esposa y otra hija de una posterior unión.

Alguno de los hijos de Erik el rojo también quedó en la historia por ser un afamado explorador vikingo. Nos referimos a Leif Eriksson, de quien también te hablaremos más adelante.

Esperamos haberte entretenido con la vida de Erik “el rojo”. Si conoces más datos relevantes, por favor, no dudes en compartirlos con nosotros.

Feliz día y salud!