Jörmundgander; La Serpiente de Midgard

 

Las serpientes, ese animal fascinante y amado a la par que repulsivo y temido tanto por unas personas como por otras. Si eres de esas personas que les apasionan las serpientes, el post de hoy te encantara.

Se trata de uno de esos seres mitológicos que no dejan indiferente a nadie, ya sea por su aspecto como por su historia.

Jörmundgander, también conocida en la mitología nórdica como “La Serpiente de Midgard”, se dice que es la serpiente gigante que envuelve el mundo de los humanos hasta la llegada del Ragnarok.

 

Su origen y destierro

 

Este monstruoso ser proviene de la descendencia de Loki como padre y la gigante Angrboda, que dio a luz otros seres gigantes como el lobo Fenrir, el cual vemos acompañando a la malvada Hela en la ya también nombrada película “Thor: Ragnarok”.

La serpiente Jörmundgander fue desterrada al conocerse las cosas terribles que haría. Es por ello que Odín lanzo a Jörmundgander a lo más profundo de los océanos de Midgard, llegando incluso a decirse que la gigantesca serpiente podría rodear el mundo entero al morderse la cola.

Nada podría pararla ahora, pues el destino del Ragnarok ya estaba escrito. El grandioso dios del trueno Thor era su enemigo directo y rival a batir.

Llegaron a enfrentarse hasta en tres ocasiones. Las dos primeras convirtieron a Thor en némesis de Jörmundgander.

 

El reto

 

Loki en uno de sus muchos viajes, acompañado por su hermano Thor, terminó llegando al reino del gigante Útgarða-Loki. Éste quería divertirse, así que les propuso una serie de pruebas para demostrar que los gigantes eran mucho más poderosos que ellos en todos los aspectos.

Es así como se le impuso a Thor el reto de levantar a un gigantesco gato, el cual no era otro que Jörmundgander disfrazado. No obstante el dios del trueno se las ingenió para levantar una de sus cuatro patas, dado que levantar a la colosal serpiente era totalmente imposible. Sin embargo, esta proeza es uno de los actos más impresionantes conseguidos a manos de un dios.

 

La fiesta con hidromiel

 

Cuentan que en una de las fiestas organizadas en el palacio de Ægir se encontraron con un imprevisto al que Thor se encargaría de poner remedio. Ægir no tenía en sus dominios una caldera suficientemente grande para preparar hidromiel y abastecer a los invitados de la fiesta.

De esta forma Thor partió en busca de Hymer el padre del dios de la guerra, para pedir que este le prestase su descomunal caldera. Naturalmente, Hymer no iba a dar su caldera sin nada a cambio. Thor y él salieron a pescar y el mar los adentró en las profundidades más remotas, hasta llegar a los dominios de Jörmundgander. Sin ir más lejos, Thor dispuesto a pescarlo lanzo su caña y la serpiente de Midgard picó, lanzando de esta manera veneno al mar.

Hymer que no quería morir al ver a la colosal serpiente cortó el sedal, evitando así su naufragio. Al volver Hymer quedo impresionado con la fortaleza de Thor y al llegar a su morada, le hizo entrega de su gran caldera para que Thor pudiese preparar cantidades ingentes de hidromiel.

 

La gran lucha

 

La llegada del Ragnarok trajo consigo a Jörmundgander fuera de los océanos, en busca de donde se encontrase Thor para luchar por fin con su gran enemigo al que había guardado gran odio y resentimiento.

En esta batalla épica, el dios del trueno consiguió por fin derrotar a su monstruoso adversario, pagando con su vida la hazaña conseguida, debido al veneno de Jörmundgander.

Brindaremos con nuestro cuerno de hidromiel por Thor y su fascinante fortaleza.

¡Salud!