Bifröst: el puente arcoíris hasta Asgard

 

Estamos seguros de que en tus conocimientos sobre la mitología nórdica tiene cabida el famoso puente que une el mundo de los hombres (Midgard) con el reino de los dioses, que no es otro que Asgard.

Dicho puente, como hemos visto tantas veces en las películas de vikingos e incluso en las famosísimas cintas de Marvel referidas a Thor, es el Bifröst.

Dicha construcción es conocida como “el puente de arcoíris ardiente”. Se dice que el Bifröst finaliza, como no podía ser de otra manera, en la bóveda de Heimdal.

 

EL GUARDIÁN

 

Dicha introducción invita a seguir indagando más, por eso vamos a continuar desvelándote datos.

Se cuenta que el Dios Heimdal, hijo de Odín y guardián en el Bifröst, poseía una visión poderosa y un fino oído, tan perfecto que podía escuchar crecer la hierba...

Su todopoderosa esencia le hacía resistir, además, varias noches sin dormir. Tales características sobrehumanas le convertían en el guardián perfecto.

Heimdal fue obsequiado por su padre con un gran cuerno, con el que se sirvió para anunciar la guerra entre dioses y gigantes. Tal batalla daría paso a la llegada del fin del mundo, más conocido en la mitología nórdica como el Ragnarök.

¿Lo asocias ahora a una de las películas de Thor…?

 

RAGNARÖK

 

En las consabidas leyendas nórdicas se cuenta que la llegada del Ragnarök traería aparejada la destrucción del Bifröst, dada la virulencia de la batalla.

Pero Odín no iba a dejar que se lo arrebataran tan fácilmente.

Por este motivo se sirvió de las extraordinarias dotes de su hijo Heimdal para la vigilancia permanente del puente.

Heimdal cumplió fielmente la ordenanza de su padre durante un largo tiempo, interrumpiendo tan solo cuando este le indicó que se hiciera cargo de Asgard, mientras él descansaba.

Con Odín nuevamente recuperado, Heimdal volvió a su que hacer.

El Bifröst solía ser utilizado por algunos asgardianos, autorizados expresamente por el dios nórdico, para visitar de vez en cuando la tierra. Estos eran Thor y su amiga,  compañera y pareja, Sif, incluso el astuto Loki, que tenía permanentemente prohibido visitar la tierra, obtenía el permiso divino del Dios Odín.

 

THOR Y SU PASIÓN POR LA TIERRA

 

Se cuenta que Thor adoraba la tierra de los hombres, Midgard, de tal manera que sus visitas eran frecuentes, y sus estancias largas.

En tales viajes, Thor se deleitaba con los festejos terrenales y los disfrutaba, como no, con el hidromiel

En cambio, Sif, esposa de Thor, no comulgaba con los gustos de su esposo, algo que tambaleó los cimientos de la pareja en no pocas ocasiones. Thor siempre cedía ante los deseos de Sif y regresaba a Asgard para complacerla.

En una de esas travesías a Midgard, Asgard quedó desprotegida del cuidado de Thor, ocasión que aprovecharon Amora y Ares (dios de la guerra) para intentar hacerse con el control del mundo de los æsir.

En tal circunstancia, ambos tomaron el poder mediante el bloqueo del Bifröst, con la intención de impedir que Thor regresara de la tierra para defender a su pueblo.

¿Te has quedado con ganas de más leyendas? Seguiremos desvelando historias de la mitología nórdica y esperamos aportarte datos que aún no conozcas.

No obstante, si quieres ampliar mucho más el post de hoy, ya sabes que te esperamos en los comentarios.

Y te esperamos con un hidromiel en la mano, porque no pueden escucharse ni leerse leyendas de este tipo sin recrear la escena justo como todos estos protagonistas la hubieran celebrado.

¿Podría ser que Thor, hijo de Odín, nos regalase a los humanos la receta de esta bebida tan especial para nosotros?

Si esta teoría fuese así, bienvenido sea el dios del trueno.

Skål!