Todo aquello que rodea a la civilización vikinga nos fascina.

Nos gusta adentrarnos al máximo en sus historias de pillaje, en cómo procedían en sus expediciones, en cuáles eran sus costumbres y su estilo de vida, incluso en qué comían.

Parte de este creciente interés lo tienen series de gran audiencia que están cosechando éxitos en todo el mundo y que se han convertido en el reclamo perfecto de plataformas de entretenimiento en internet como HBO, Netflix, etc.

Hoy te traemos algunos datos curiosos sobre estos nórdicos que tan famosos se han hecho en nuestros días y que tanto han alimentado mitos y leyendas, en tal cantidad que sería arriesgado afirmar que se conocen en su totalidad.

Curiosidades vikingas

- A pesar de que la palabra “vikingo” se asocie directamente a violencia y crueldad, recientes hallazgos han evidenciado que no siempre fue así.

Muchos de estos nórdicos se dedicaron en cuerpo y alma a la agricultura, y otros eran reputados artesanos y comerciantes.

Excavaciones realizadas en la península de Jutlandia, Dinamarca, revelaron restos de materiales empleados en la fabricación de instrumentos musicales. También se encontraron objetos que podrían considerarse moldes para fabricar joyas, por aquel entonces en oro, plata y bronce.

Tenían, además, un interés especial por los ornamentos de jade.

Las pruebas obtenidas concluyeron que había una buena estructura social (se conocían tres clases sociales muy bien diferenciadas) y que existía un comercio próspero, compuesto por expertos muy especializados en distintas actividades profesionales.

-  Las espadas vikingas pasaban de padres a hijos, y en dichas herencias iban aumentando en valor tanto como en poder.

Se dice que los vikingos veneraban este tipo de armas y que en ellas grababan runas que, supuestamente, incrementaban la fuerza y ferocidad de quien las poseyera.   

- Los varones vikingos rara vez superaban los 50 años de edad. Las mujeres tenían menos esperanza de vida y solían llegar hasta los 30 o 35.

Con estos datos, no es difícil entender que un vikingo alcanzara su consideración de adulto con tan solo doce años.

- Los vikingos se unían a ejércitos y participaban de conquistas, luchas y pillajes pues albergaban el sueño de que, al morir, serían escogidos por Odín y reunidos junto a él en el Valhalla.

- En nuestro lenguaje hay palabras que proceden directamente del nórdico antiguo.

Cada vez que pronunciamos “fiordo”,” reno” o “géiser”, en realidad estamos replicando el modo de hablar de estos pueblos escandinavos.

- Los vikingos eran supersticiosos, y temían terriblemente a los espíritus malignos y a sus castigos.

Con los entierros se llevaban a cabo varios ritos para evitar que los malos espíritus regresaran y propagaran grandes males. 

Se protegían especialmente de los draugr, unas criaturas  pestilentes y terroríficas que llegaban después de la muerte y que contenían una fuerza capaz de arrasar el mundo de los vivos.  

- Los vikingos siempre celebraban sus bodas en viernes, ya que era el día de Frigg, su diosa de la fertilidad.  

- Los vikingos tenían en el hacha a su principal aliado en la lucha cuerpo a cuerpo. 

Estos instrumentos de combate tenían tamaños muy variados. Restos encontrados han destapado grandes trabajos de talla en el acero de las hachas y el empleo de maderas de muy buena calidad para los mangos.

Las más conocidas de las hachas vikingas son el hacha normanda y el hacha barbuda.

- No es un secreto que los vikingos eran grandes navegantes. Además de esto, tenían sólidos conocimientos en lo que a construcción naval se refiere.

Los vikingos diferenciaban sus barcos dependiendo del uso al que los destinaban.

Los “drakkars” (dragón en islandés antiguo) eran los más conocidos, empleados para las invasiones por vía marítima.  Los “Knarr”, en cambio, eran usados para el transporte de ganado, de esclavos y de mercancías diversas para el comercio.

Los barcos vikingos se caracterizaban por ser  ligeros, largos y estrechos,  y por alcanzar bastante velocidad,  diecisiete nudos (unos 31 kilómetros/hora).  Se movían por el impulso de los remeros.

Otro aspecto que resalta de las embarcaciones vikingas es el modo en que se adornaban las proas.

Tallaban cabezas de dragones y serpientes y en ocasiones las unían  a los barcos con la idea de causar temor a los espíritus de las tierras a las que se aproximaban.  En cambio, cuando conquistaban las orillas, las desmontaban para ganarse el favor de los espíritus protectores.

Este es el principio de algunas de las curiosidades vikingas que iremos destapando para ti. Si te interesa seguir conociéndolas no dejes de visitarnos.

Y si quieres aportar alguna curiosidad más, ya sabes que tienes la zona de comentarios para compartirnos lo que te apetezca. 

Salud !!