Tyr: el dios de la guerra y señor de una sola mano

 

 

Tyr, hijo de Odín, es el dios de la guerra y la justicia en la mitología nórdica, perteneciente a la saga de los Aesir. Era un dios considerado como el más valiente de ellos, respetado y venerado por los demás dioses, además de amado por los nórdicos.

Los vikingos lo admiraban de tal forma que a la hora de combatir cada guerrero llevaba un grabado en la hoja de su espada en referencia a Tyr, ya que así se solía pensar que el dios de la guerra les ayudaría a conseguir la victoria en combate. Incluso dedicaron un día de la semana para honrar al hijo de Odín, el día de Tyr. Se dice que de ahí proviene en inglés la palabra Tuesday.

 

Señor de una sola mano

 

 

¿Y cómo llegó a perder su mano Tyr? El poderoso dios de la guerra introdujo su mano derecha en la boca de Fenrir, el gran lobo de la mitología nórdica, ya que este era el único modo para que el animal se dejase encadenar. Pero dado que no era nada estúpido y viendo que las cadenas que le habían colocado no podría romperlas, le arrancó de un mordisco su mano derecha, dejando a Tyr con una sola mano para combatir.

Tras esto los dioses dejaron encadenaron al monstruoso lobo, introduciendo en su boca una espada, manteniéndolo así hasta la llegada del Ragnarok.

Después de esto, Tyr utilizaba su brazo derecho para portar un escudo, ya que solo con la mano izquierda podía manejar su arma.

 

Tyr el dios de la guerra

 

 

Aun siendo el dios de la guerra, luchó por la paz. Con valentía y honestidad, usaba su sabiduría y poder para detener guerras en lugar de iniciarlas. Sus conocimientos se dicen que eran muy elevados y solía compartirlos con los demás.

Según se cuenta, Tyr también poseía una magnífica espada, forjada por los mismos enanos que fabricaron la lanza de Odín. Dicha espada, llamada Tyrfing, era un arma sagrada para los pueblos nórdicos, a los cuales Tyr confió para así conseguir la victoria en sus batallas.

Cuentan que las Valkirias, las grandiosas guerreras encargadas de llevar a los caídos a los salones del Valhalla, necesitaban la aprobación de Tyr, ya que él y el todopoderoso Odín, decidían qué guerreros se habían ganado el honor de entrar en el Valhalla.

Ya conocemos a otro de los hijos de Odín, Tyr, apodado como el hombre de una sola mano o el dios manco. Así, sabemos con qué mano se bebía el delicioso hidromiel de los salones de Asgard. Llenemos nuestras copas y brindemos a la salud de este gran dios nórdico.

¡Skal!